La pintura al polvo necesita de unas condiciones concretas para ser almacenada de manera correcta con el objetivo de que pueda mantener todas sus características intactas para su posterior aplicación en el pintado de superficies metálicas de manera eficiente.

Cuidado con las altas temperaturas

Las características de la pintura al polvo incluye compuestos que facilitan la polimerización, y ésta se puede dar si el almacén en el que se guarda la pintura al polvo llega hasta temperaturas altas que propician dicho proceso al forzar la reacción de los compuestos, degradándose de esta manera la pintura y provocando que la pintura se apelmace pudiendo provocar serios problemas si no se suelta previamente a introducirla en las pistolas del circuito.

La temperatura adecuada para el almacenamiento de la pintura al polvo no deberá superar los 25% y se deberá evitar que la pintura al polvo reciba la luz solar directamente incluyéndose estas características también durante su transporte hasta las instalaciones de aplicación, Lepoxi.

Durante el manipulado

La sensibilidad de los compuestos que integran la composición de la pintura al polvo nos obliga a evitar que se contamine durante su manipulado, ya sea en el almacenamiento o utilización durante la carga de las pistolas de aplicación.

Los operarios deberán utilizar ropa y guantes limpios al igual que las herramientas que utilicen para realizar el pintado de las estructuras metálicas con pintura al polvo.

Si no se tienen en cuenta estos cuidados durante la aplicación, pueden salir defectos en el resultado de las piezas pintadas, siendo éstas inservibles.

La humedad, tambien afecta

La composición de la pintura al polvo, por su estructura fina, se ve afectada por condiciones húmedas. Es necesario un entorno sin humedad y seco para evitar que la pintura se compacte y presente problemas al aplicarla.

En Lepoxi, somos expertos en la aplicación de pintura al polvo de calidad perfectamente conservada.